Las Relaciones Diplomáticas de Bolivia y los Estados Unidos de Norte América

La Ley de Organización del Poder (hoy Órgano) Ejecutivo, Ley 3351, promulgada por el Presidente Evo Morales, en concordancia con el artículo 165 de la Constitución Política del Estado, señala que el Ejecutivo esta compuesto por el Presidente del Estado y los Ministros de Estado, quienes entre sus atribuciones deben resolver los asuntos que correspondan a su Ministerio.

Luego de 11 años de gestión, ni el Presidente Evo Morales, ni sus Ministros parecen haber comprendido los alcances de la Constitución y menos de la Ley 3351, que el propio Gobierno ha aprobado; lo hemos señalado en varias oportunidades y lo seguiremos reiterando, el responsable de Administrar las relaciones internacionales de Bolivia es sin margen a dudas el Ministro de Relaciones Exteriores o Canciller.  Sin embargo ayer y hoy es muy común que el Gobierno se pronuncie en asuntos vinculados a las relaciones internacionales, a través cualquier Ministro, Viceministro o funcionario de tercer nivel, segun sean los animos de figuración y protagonismo que pretenda alcanzar dicho funcionario, lo que implica vulnerar Ley expresa y mandato Constitucional.

En pasados días a raíz de una entrevista al Encargado de Negocios de los Estados Unidos de Norteamerica, y de sus afirmaciones respeto a la preocupación de ese país sobre los acontencimientos en Venezuela, el Señor Peter Brennan manifesto la preocupación de su Gobierno sobre la muerte de ciudadanos venezolanos y calificó al Gobierno de Venezuela de constituirse en una dictadura, haciendo votos porque en Bolivia no se produzcan hechos similares.

Las declaraciones del Encargado de Negocios, solo reflejan el sentir del Gobierno al que representa, declaración que además es reiterativa de la posición asumida por su Gobierno, a través de declaraciones oficiales de la Secretaría de Estado Norteamericana desde Whashington (Ministerio de Relaciones Exteriores de los Estados Unidos).  Por lo mismo es obvio comprender que el Encargado de Negocios no puede hacer declaraciones distintas o diferentes de aquellas que provienen de una definición asumida por su Gobierno, hacerlo no solo sería una contradicción sino que es facil entender que hasta podría generar una llamada de atención de su Cancillería, por no seguir la linea trazada por su Gobierno.

Estas declaraciones han sido motivo para que el Ministro de la Presidencia boliviano, cuya responsabilidad Ministerial no son las Relaciones Exteriores, asumiendo una función que no le corresponde, no solo califica de "injerencista" las declaraciones del Señor Brennan, sino que además por los medios de prensa le reclama que debe retractarse de tales declaraciones.

Conducta y actitud que en nada contribuye a mantener o mejorar las relaciones entre dos Estados, solo sirve para distanciar lo poco o mucho que se hubiese avanzado en el camino para lograr el reestablecimiento de relaciones diplomáticas a nivel de Embajadores, echando por la borda todo aquello que la Cancillería formalmente pudo avanzar o estuviese desarrollando.

Pero con el agravante de que no solo que no corresponde al Ministro de la Presidencia pronunciarse sobre temas internacionales, sino que además pone al Canciller Huanacuni en entredicho si es él quien debe administrar las relaciones internacionales o si es una mera ficha decorativa en el el Gabinete de Evo Morales.  

Una declaración de prensa de esta naturaleza, solo pone en tela de juicio las funciónes que cumple Huanacuni; solo sirve para publicitar - y en mala forma- al Ministro de la Presidencia en los afanes de figuración en el contexto nacional.  Pone en evidencia el desconocimiento de Martínez, porque sí el Gobierno Boliviano efectivamente quiere protestar por las declaraciones de Bernnan, existen conductos diplomáticos para hacerlo a través de notas de Cancillería o si tan grave se consideran esas afirmaciones, a través de la convocatoria a visitar la Cancillería; pero no pretender hacerlo a través de medios de comunicación masiva.

Reiteramos, ya es hora de que en la Cancillería Boliviana, si aun queda algún funcionario de carrera que entienda del manejo diplomático, sea capaz de asesorar al Presidente Evo Morales y al Gabinete, para que sea el Canciller el vocero oficial en temas internacionales y no permitir que cualquier funcionario se arrogue la responsabilidad que le corresponde al Ministro de Relaciones Exteriores bolivianos.  Esta dispersión en declaraciones provenientes de cualquier funcionario de otra repartición, solo genera una mala imagen al país, provoca desconfianzas en las Misiones Diplomáticas acreditadas en Bolivia y sin lugar a dudas entorpece las labores del Señor Canciller y de su equipo de trabajo, que con seguridad deben tener - cuando menos eso se espera - una estrategía en las relaciones con los países amigos y una otra estrategía con los países con los cuales las relaciones de Bolivia no son las mejores y precisan de un mayor cuidado y tino en las acciones de aproximación y entendimiento.

Las Convenciones de Viena establecen con claridad meridiana cuales son los órganos de representación del Estado y los mecanismo de relacionamiento, que asumiendo una actitud de buena fe, presumimos la entienden los funcionarios de Cancillería.  Que a lo interno del Gabinete Presidencial, deberían motivar el reclamo para que se respeten la instancia que por Ley debe asumir la responsabilidad en el manejo diplomático.

Presumimos que el Señor Brennan Encargado de Negocios de los Estados Unidos de Norteamerica y vocaro  de mayor jerarquía actual en la legación de ese país, no habra de retractarse, no corresponde retractarse, porque esta manifestando la posición asumida por el Gobierno al que representa.  Lo único que se ha logrado con las afirmaciones del Ministro de la Presidencia, es que éste se publicite ante sus partidarios, ponga en evidencia ante la ciudadanía boliviana de su ignorancia en el manejo diplomático y finalmente que en nada contribuyan a las acciones que la Cancillería pudiese estar desarrollando con la legación norteamericana.

Ojala, que algun día el Presidente Morales comprenda el daño que estas actitudes provocan a las relaciones de Bolivia con la comunidad internacional y que enmiende el accionar de sus Ministros.

Sucre, 10 de agosto del 2017 

El Papelón boliviano, al inicio de gestión en el Consejo Permanente de la OEA

El Consejo Permanente de la OEA, de conformidad con el artículo 37 inciso c) de su Reglamento, puede sesionar en forma extraordinaria a convocatoria del Secretario General.  En el caso que comentamos y ante la decisión del Tribunal Supremo de Justicia de Venezuela de retroceder en la decisión originalmente asumida respecto a la Asamblea Nacional, se había convocado para el Lunes 3 de abril del año en curso, a una sesión extraordinaria, que debía ser la primera que presida BOLIVIA a través de su embajador Diego Pary.

De conformidad con el Reglamento, el presidente del Consejo Diego Pary, no podía asumir de mutuo propio la suspensión de la sesión, pues ella había sido convocada conforme al Reglamento y si pretendía suspenderla, debía poner a consideración del Consejo conforme manda el artículo 53 al ya citado reglamento.

No haber actuado así, es francamente una vulneración al reglamento del Consejo, prueba evidente que la República de Costa Rica manifestó su protesta y reclamo ante el actuar de Bolivia.

Finalmente, el Artículo 6 del Reglamento, señala textualmente: “En caso de ausencia temporal o de impedimento del presidente, lo sustituirá el vicepresidente y, en caso de ausencia temporal o de impedimento de ambos, ejercerá la presidencia el representante titular más antiguo.”

Por lo antes señalado, queda claro que resultan destempladas las declaraciones del embajador boliviano Diego Pary y del presidente Evo Morales Ayma, al señalar que se hubiese producido un “Golpe Institucional”.

Creemos que la Cancillería Boliviana y su Escuela Diplomática lo que ponen en evidencia es deficiente formación al personal que habrá de asumir funciones diplomáticas, si la formación que reciben, en tiempo es similar a la de los futuros cónsules del país, queda claro que dos semanas no son suficientes y que sus sistemas de evaluación son deficientes.

El papelón en el seno del Consejo Permanente de la Organización de Estados Americanos, tristemente no es del señor Diego Pary o Evo Morales Ayma, porque si así fuese, vaya y pase.  Pero el papelón es del país, quien daña su imagen en la comunidad interamericana es BOLIVIA y eso deberían comprender las autoridades gubernamentales, y entender que el desempeño en un órgano de un mecanismo continental como es la O.E.A., no puede ni debe manejarse con criterios de Sindicato o guiados por caprichos personales, pues ésta en juego la imagen de BOLIVIA.

El Señor Diego Pary, debió cuando menos dar lectura al Reglamento del Consejo Permanente de la OEA, es de apenas 81 artículos y su extensión se debe al detalle y minuciosidad con el que se aborda el actuar de los Estados en este Consejo.

Es de desear que en estos tres meses que el Señor Diego Pary, lejos de acusar de un “golpe institucional” a futuro adopte una posición equilibrada y se convierta más que acusador, en un presidente que busque el dialogo permanente entre los representantes de los Estados que integran el Consejo Permanente, que agote sus esfuerzos por mejorar los niveles relacionamiento respetuoso entre ellos y lograr desarrollar un espacio de comunicación y de consensos.

 Sucre, 4 de abril del 2017